05 mayo, 2008

El monstruo, Amstetten y los medios de comunicación

- Esto es uno que va se carga a toda su familia, los viola, los cocina en una parrilla del Carrefour y se los come al pil pil.
- Joer tio, vaya monstruo.
- ya, bueno, pero esto más que monstruo es un notición.
- Sí, claro. Eso sobre todo.
- Los monstruos detienen la información mundial y se alargan en los medios todo lo que se pueda.
- ¿Quieres decir que los exprimen como limones?
- Uy, como limones. A estos los exprimen mucho más.
- ¿Mucho más?
- Los medios exprimen hasta la piel de uno de estos limones con tal de tener a la audiencia contenta.
- !Ah¡ como el pan y el circo.
- Eso es, un nuevo circo de morbo y carnaza.


Hace ya varias semanas que salió en los medios la noticia de Josef Frtizl, ese "entrañable" anciano que secuestró, violó a su hija y tuvo más de un hijo no consentido a raíz del incesto. Pienso que este personaje oscuro es un perturbado que debe pasar el resto de sus años entre rejas y bajo supervisión médica, pues obviamente una persona normal no llegaría a cometer tales fechorías. Tampoco pensemos ahora que a su lado todos somos santos, cada uno carga con sus pecados, pero obviamente sin llegar a este extremo de horror y crueldad.

La noticia denuncia el hecho cometido e informa al resto de la opinión pública mundial de lo ocurrido en torno a la noticia.

Pero los medios ya apuntan en los primeros días hacia otra dirección. La fiesta mediática está servida y bien contada, esta historia puede producir un incremento en la audiencia que les retroalimenta a través de la publicidad.

- "Echémosle carnaza al público morboso", a ver si ganamos un par de puntos más de audiencia y aumentamos el trozo de la tarta publicitaria.

Lo primero que se hizo fue hablar de "El monstruo" de Amstetten. Darle un nombre a un criminal de este tipo siempre funciona, crea alarma en la opinión pública y desata numerosas charlas de café en torno a estas atrocidades.

Después se pasó a hablar de los horrores que había cometido, de su casa, de los ingenios electricos en la puerta, de los hijos, del estado de estos, del zulo, de las ampliaciones, etc...

Y así continuarán hablando de todos los detalles escabrosos hasta que el monstruo de Amstetten deje de ser noticia. Este comportamiento de los medios, sin duda, me parece despreciable.

Ya no se distingue lo que es noticia de lo que no lo es. Y si algo no sale en los medios no existe.

Vaya historietas las que tenemos que tragar todos los días. Los telediarios cada vez ficcionan más las noticias y las películas cada vez se acercan más a la realidad. Parece de locos. Aún recuerdo un comentario de cierto conocido hace un par de de años: "Yo sólo entiendo lo que sale en las películas. De los demás, de la vida real, no sé nada".

Esperemos que algún día surja un debate sobre el verdadero estado de la noticia y se dejen de ver lamentables espectáculos mediáticos como el elaborado en torno al "Monstruo" de Amstetten.


- "Que pena de noticias", macho
- "Ya te digo, tú"


Un desinformado saludo,
Carlos Oleaga

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