02 diciembre, 2006

A mi en la universidad no me duelen los pies.


Parece que llega un momento de nuestras vidas en las que nos dedicamos a abrir brecha.
Frente a la desconcertante llegada de los 20 años, que nos mantiene varios años pensando ¿qué quiere decir eso de hacerse mayor?, nos encontramos conque al doblar la esquina de los 25 y empezar a descender hacia tu tercera década existencial, adquieres un nuevo sentimiento (por llamarlo de algún modo), la seguridad.

Parece como si con el paso de los años, cada vez el tiempo cobrara una dimensión más relevante dentro de nuestras vidas. Yo ya no quiero perder más tiempo, voy abriendo brecha sin parar.

Con esto me refiero a todo. Cuanto de diferentes son las cosas ahora que puedo comparar lo que es trabajar con estudiar. Realmente en la universidad lo único que hacemos es aprender cuatro conceptos, y pasarlo bien con los compañeros de clase. Jejeje, me hace gracia cuando lo comparo con las jornadas laborales que pude "disfrutar" en Inglaterra de 17 horas, o de nueve días trabajando sin día de descanso. Y eso que los últimos años hacía trabajo mas de oficina. A ver quien es el guapo que me dice, que prefiere trabajar de cuatro de la tarde a cuatro de la mañana, en una discoteca, limpiando el suelo y recogiendo vasos, a estar tres o cuatro horas por la mañana en la universidad, sin pasar frío, tomandote un pinchito entre clase y clase, y además escuchando a una persona, de la que tomas notas de vez en cuando. Amigos: NO HAY COLOR.

Y es que, a mí en la Universidad no me duelen los pies.

Mira que antes me costaba estudiar, pues nada. Ahora me parece algo no demasiado dificil, solo requiere tiempo, comprensión, y reflexión. Yo siempre digo que nací para estudiar. Trabajar se me hace demasiado pesado... y aburrido.

La edad nos da seguridad, pero a veces también nos la quita. Quizá sería más acertado decir que la seguridad evoluciona. Con el paso del tiempo, nuestras inseguridades, normalmente aprendemos a superarlas, pero casi siempre, surgen nuevas inseguridades que nos mantienen alerta. La vida es una prueba en la búsqueda de la verdad.

Unido a la Universidad, y a la ausencia de molestias en los pies, se me une una imperante sed de saber. Siempre he sido curioso, y siempre me ha encantado aprender diferentes habilidades y asimilar conocimientos nuevos.

A veces me parece muy triste la situación actual de la sociedad. ¿Porqué han dejado de aprender?, ¿Porqué prefieren los sucesos y la prensa rosa a los contenidos didácticos o educativos, sociales o históricos?, ¿Porqué en España está tan mal vista la profesión académica?.
Debería hacer un album de fotos, con la cara de la gente, cuando le dices que tu quieres ser profesor. Te miran con una mezcla de asco, pena y compasión.

A mi me resulta muy gratificante saber nuevas cosas, a la vez que te da una nueva dimensión de la realidad que te rodea, y muchas veces te ayuda a comprenderla un poco. Yo voy a ser profesor, que es lo que más me gusta.

La verdad es que cada vez estoy más de acuerdo en una cosa, a veces, parece que hemos vuelto a la etapa medieval. Son innumerables las comparaciones que yo he llegado a detectar, sólo que los métodos utilizados por los señores del medievo, tenían quizá una forma más analógica que digital. Pero sobre el embrutecimiento del personal ya hablaré otro día que este hilo ya tiene forma de publicación, y siempre es mejor informar (aunque sea poco), que aburrir.





Un saludo,

Carlos Oleaga.







DAGAZ

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